
Mañana
Mis mañanas en el campo son con aroma a canto de pajaritos, revoloteo de gallinas y lagunas de niebla morada.
Aparezco invitando a mi cuerpo a no bañarse… a ser así como es, con las correspondientes mordidas de pulga y mis cicatrices de cortes de otra época
El sol pone morena mi piel y espero el almuerzo bajo el nogal.
El sudor comienza a abrillantar mis brazos y mi espalda
Tarde
Son de descanso ansioso por ver el crepúsculo rojo y el sol esconderse detrás del cerro, el aire huele jazmín y a tierra húmeda.
Me lanzo a la piscina esperando recordar eternamente ese sonido del viento y de los árboles moverse… soy muy pequeño aun y duermo bajo el nogal eterno y los bichitos.
El maíz asoma sus puntas doradas y los duraznos tiemblan ante mi mano voraz… espero el lucero otra vez.
Noche
Las noches tienen tu nombre, y en las estrellas fugaces lo repito a cada rato, como un deseo a lo lejos.
En el campo están todas las estrellas, todas, sin excepción. Y la luna ilumina el valle y las nubes, mostrando el lado oculto de la ladera del cerro y sus formas salvajes.
Me transformo en un grillito que te canta, a lo lejos solo piensa en tu boca tan distante de aquel paraíso…
Me imagino bañándome en aquel río… y me imagino esa luna… ese olor del jazmín… y te imagino a ti… sobre ese paño de estrellas fugaces……..
