domingo, 26 de abril de 2009

Falsas expectativas

El camino del chocolate vaciando sus respectivos olores. Encontrándose así: quemado junto al aire. Envolvióse en cajas de cartón junto a papel, y recordó sus formas y verdades.
Chocolate derritiéndose, y nada más; chocolate amorfo. Podría caer de la mesa, o simplemente quedarse donde se encuentra.
Lo siento, quise extinguir un dulce aroma, sólo por gusto, sólo para no volver a recordarlo... Pero extinguí la forma y el color. Donde había café, quise poner rosas, pero me equivoqué: la rosa jamás tendrá el gusto amargo y tentador del chocolate.

Asuntos hipnotizados, algo despectivo

En todas y cada una de las flores quise encontrar algo que buscaba sólo en una, y que - en esa misma - aquello se marchitó. El veneno clavado por medio de espinas del sudor del mismo odio, produjo un colapso - hasta mental - en cualquier vida presente y futura. Explíqueme usted el por qué de tanto dolor y sufrimiento doblemente aumentado en todos nuestros pétalos, y explíqueme el por qué cada espina tiene aquel código que otras jamás tendrían. Si, explíqueme usted de dónde salió tanta mierda escondida bajo su mantel, y explíqueme el por qué de las nubes sobre su cabeza.
Sin siquiera usted responderme puedo adivinar en sus ojos, y en su rostro entero, el dolor que está sintiendo en estos momentos... Explíqueme: ¿qué se siente perder el control de su vida, y el de l@s demás? Porque claro, las vidas de tod@s usted las tomó por propias, y si le pesa la culpa, ya no importará, usted está a punto de morir, y no porque yo, o alguien más, decida acabar con su vida, sino que su vida: usted mism@ la acabará.