Era una nube que me intoxico… caí y todo tenia un color mas marcado…
Eras tu… hecha una pequeña hoja, no me aguante y te tome con mis manos, me dormí al lado tuyo y sentí tu calor, ese calor que busco, y que no me cansare de buscar.
Los pajaritos dieron la bienvenida al día y yo al lado tuyo mirando por la ventana. Durmiendo eras un lucero brillante y fijo… trate de no despertarte pero no pude.. Brillabas mucho como para poder dormir. y las estrellas no hicieron ruido para no quebrar el cristal que se tendia sobre nosotros y la luna dejo de ser la protagonista.
Te transformaste en una cereza, en pequeños granitos de uva, en espigas del eterno trigo y sus colores, te transformaras en vino, en los sarmientos de las parras que me atrapan, fue el sonido verde del agua que me lavo el mundo y dejo k se fuera con la corriente. Puse mi mente en blanco y sentí los bichitos por tus hojas, y yo un porfiado brote que aparece… y aparece… lo podan y aparece…
las viñas cuidaron tu paso y se inclinaron ante nosotros, el cerro y las nubes nos cuidaron, entendieron que no debían molestar, que era una burbujita ese momento, que se pincharía y no volvería. (Espero que no sea así).
Mi olor a pólvora se callo esa noche… fui solo un grillo, que esa noche durmió se durmió junto a ti.
Fue el día que hace años soñaba, fuiste la más dorada de las espigas que he visto… y la cereza más grande y roja…
Ñam-ñam
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